El teatro lírico más antiguo del país festejó con la gente
Hubo una jornada de puertas abiertas, con música y ballet. Y visitas guiadas.
El Teatro del Libertador de Córdoba, el coliseo de las artes de esta provincia mediterránea, celebró ayer sus 120 años de vida, y el regalo se lo hizo a la gente: abrió sus puertas para desnudar sus secretos al público.
La directora del teatro, Marcela Reartes explicó que la jornada de puertas abiertas que comenzó ayer a las 9 con la participación de los cuerpos estables y culminó a las 21 con la presentación en la explanada del teatro con la presentación de “La muerte del cisne” con piano y violoncello “se enmarca en una política de apertura, para que la gente disfrute de los cuerpos estables del Teatro del Libertador”.
La profesora Reartes destacó: “Nuestro teatro es el primer teatro lírico del país, incluso más antiguo que el Teatro Colón. La verdad que es un orgullo para los cordobeses que el Teatro Del Libertador sea patrimonio cultural nacional”.
Fundado el 26 de abril de 1891, actualmente en el teatro “trabajan unas 560 personas, que sumadas a los integrantes de los cuerpos estables llegan a las 700 personas que a diario circulan por el teatro”, contó la directora.
Ayer, la gente que caminaba por la avenida Vélez Sársfield al 300, en pleno centro cordobés, se iba encontrando con la sorpresa del día. Así, muchos pudieron disfrutar de los ensayos de los diferentes grupos que componen el colectivo artístico del Teatro del libertador. Por caso, a las 9 pudieron presenciar un ensayo de la Banda Sinfónica de la Provincia y a las 11 asistir a las tareas de armado de la cámara acústica y al ensayo de la Orquesta Sinfónica de Córdoba.
A las 12.30 el Ballet Oficial realizó una intervención en las escalinatas del teatro, ante la presencia de cientos de personas que se quedaron allí a disfrutar del inusual espectáculo.
A las 14, esta vez frente a la fachada del teatro, el Ballet Oficial deleitó a la gente que pasaba por allí con distintos fragmentos de las obras más populares o queridas de la danza universal. Y media hora después, el Seminario de Danza desarrolló una clase abierta muy aplaudida. Es que el pasado fin de semana de la Pascua, el Seminario llenó el Teatro del Libertador con la reposición del ballet “Alicia en el País de las Maravillas”.
Mientras que a las 17, se volvió a armar la cámara acústica y el Coro de Cámara realizó su habitual jornada de ensayo de las partituras.
Además de las actuaciones de los cuerpos artísticos, hubo visitas guiadas tras bambalinas y la gente interesada pudo disfrutar de los secretos de los talleres de costura y utilería del teatro.
Con la caída del sol, hubo distintas intervenciones en plena avenida Vélez Sársfield, donde los protagonistas fueron los actores, músicos, cantantes y bailarines que deleitaron al público.
El cierre de esta jornada histórica fue con un brindis a cielo abierto que se realizó entre los artistas, las autoridades del teatro y la gente que se congregó para disfrutar de los festejos; y la presentación del clásico “La muerte del cisne”, con piano y violoncello en vivo.
Aquel baile de La Mona y Bocca
En julio de 2000, hace once años, durante los festejos del 427 aniversario de Córdoba, el genial Julio Bocca interpretó junto al Ballet Argentino la Suite troileana, de Astor Piazzolla. Más de 1.500 personas entre autoridades y público, se deleitaron con Bocca, hasta que sorpresivamente apareció en el escenario mayor del Teatro del Libertador el mismísimo Carlos “La Mona” Jiménez, vestido con un traje de terciopelo color turquesa. Bocca y Jiménez se contonearon juntos al ritmo del hit cuartetero “Beso a beso”. Haciendo gala de su sangre cuartetera, La Mona intentó enseñarle al mayor bailarín argentino –toda una osadía–, los pasos del cuarteto cordobés.