Entrevista. La hija menor de Palito y Evangelina. A los 25, reemplazó como corista a Hilda Lizarazu en la banda de Charly. Hoy debuta como cantautora solista y tiene programa de radio propio. El padre la ama y la admira; ella admira a su madre. Ex novia de Martín Lousteau, no opina de su relación con Juana Viale. No es una chica rock nacional, pero busca un lugar en el pop refinado local.
Cantando para la banda de sonido de la película de Ethan Hawke o tomando el rol de princesita under en el grupo pop Entre Ríos, Rosario Ortega observó que su brújula le señalaba puntos cardinales opuestos a los de su familia. La nena mimada de Ramón “Palito” Ortega y Evangelina Salazar demostraba una personalidad única para enhebrar melodías que olían a madera mojada y fragancias de rosas. Tan lejos como cerca del linaje popular que heredó, Rocha redobla la apuesta, parándose tras el micrófono de Charly García y lanzándose como solista.
¿Te sentiste observada cuando ingresaste oficialmente al mundo de la música con Entre Ríos? Sí, pero tampoco me hacía mucho cargo. Yo estaba ahí porque Sebastián (Carreras) me llamó para cantar con ellos cuando me escuchó en un MySpape y acepté. Que la gente me conozca por otra cosa o me mire con otro concepto, es una circunstancia. Me tocó nacer rodeada de una escena familiar que me es ajena. Llevo la sangre Ortega y amo a mi familia, pero la gente cree ver algo en mí que no soy. Cuando entrás a una banda, no estás empezando de cero, la gente tiene un chip en la cabeza con la información de quién es tu padre, tu hermano… Antes de Entre Ríos, no se me conocía musicalmente y la gente tiende a etiquetar. También soy consciente de que mi apellido me abre muchas puertas; está en mí saber aprovecharlas, ¿no? Contrariamente a ello, tardaste varios años en poder publicar tu primer disco solista… Porque no estaba ni estoy apurada. No era por inseguridad. Estaba buscando un sonido, en un cambio constante. Y también estaba estudiando… No me agarraba ansiedad ni desesperación. Mi ansiedad pasa por lo que estoy haciendo ahora, de sacarlo, pasar a otra cosa y no estancarme en algo.
¿Por qué pensás que a las chicas que cantan en un circuito más alternativo les cuesta asomar la cabeza? Eso es algo que me pregunto mucho y no tengo una respuesta clara al respecto. Creo que si algo es bueno, a esta altura, ni siquiera el machismo puede taparlo… El machismo es algo del pasado. Igualmente, creo que acá está muy instalada la cultura del rock chabón y a la gente le es muy difícil salir de eso. Acá, la cosa popular está más relacionada con los hombres, especialmente en el rock.
¿Hay una intención popular en vos? Mi idea -y a lo que me gustaría apuntar- es a algo intermedio: no a una cosa totalmente “independiente”, como tampoco a algo masivo, porque para hacer algo muy masivo debés tener ciertos ingredientes, fórmulas y seguir ciertas pautas, digamos. Y no siento que todo ello lo esté siguiendo… No espero tener el sonido de Shakira, no apunto a ser como ella. De hecho, los artistas que me gustan no llenan estadios. Quiero tocar algo que me parezca real. No me interesa ser un producto para llenar nada más que estadios, ni tampoco es mi anhelo.
Igual, convengamos que estás en un lugar privilegiado y no necesitas del éxito para poder vivir o pagar las cuentas.
¡Ni hablar! Estoy en una posición muy privilegiada, lo sé, y lo agradezco. Igualmente, creo si no estuviese en esa posición y mi único camino sería hacer música que no me gusta, me dedicaría a otra cosa. Si tu objetivo es hacer plata, la podés hacer de otra forma también. Obviamente, no tengo que ir a un bar a cantar covers para pagar las expensas, y eso me pone en una situación privilegiada… Igualmente, por ahora estoy viviendo con mis padres y sé que en algún momento voy a tener que pagar la electricidad. Pero sí, tengo la suerte de poder elegir para dónde quiero ir, mucho más que otra gente. Además, no tengo que estar ocho horas en una oficina, lo cual agradezco mucho y soy muy consciente de ello.
¿De dónde le surgió a tu papá ese sentimiento de ayudar a Charly García a salir de las drogas? Simplemente, creo que tuvo el sentimiento fraternal y humano. Le salió del corazón y lo hizo. No hubo mucho más que eso… Es inesperado, mi papá.
¿Sabés que hay mucha gente insinuando que prefiere al Charly de antes? Esos comentarios vienen de gente a la que no le importa Charly como persona. Obviamente, la droga estimula cosas y él había tenido un personaje alrededor de eso… Yo prefiero verlo tranquilo, no con la energía de antes, pero bien. Además, soy testigo de que en los shows que está dando ahora, musicalmente, sigue igual, no cambió realmente nada. Prefiero al Charly de hoy, el que toca todo un show entero y no dos temas y se va.
¿Alguna vez te imaginaste que ibas a cantar con él? No, jamás. Siempre, Charly me pareció un creador de canciones geniales… De hecho, hoy canto Pasajera en trance y me siento tan identificada, esa canción me pega de una manera especial. La frase “un amor real es como vivir en aeropuerto” me toca tanto… Es un orgullo que él se haya fijado en mí y no voy a tratar de parecerme a ninguna cantante que tuvo anteriormente. Desde mi personalidad y estilo, trataré de aportar lo que pueda, porque no soy “rock nacional”, no es lo que yo hago...