Duras críticas al kirchnerismo en un panel sobre los medios
Inquietud por la libertad de expresión; no hubo representantes del oficialismo
Con fuertes críticas por la política oficial hacia los medios de comunicación y a la ley de comunicación audiovisual promulgada en 2009 se llevó a cabo ayer el debate ¡¡¡Los medios son míos!!!, en la 37a Feria del Libro. Organizado por el Instituto de Estudios Argentinos en Políticas Públicas, Idear, participaron los periodistas Clara Mariño y Ceferino Reato, el abogado constitucionalista José Miguel Onaindia y la diputada nacional por la Coalición Cívica, Patricia Bullrich.
Según lo reconoció el moderador, Guillermo Yanco, el nombre que se le dio al panel sobre el Gobierno y los medios de comunicación, realizado en el salón Domingo Faustino Sarmiento, tuvo un dejo de ironía. "En una sociedad libre, la protección frente a las verdades absolutas es que haya varios medios que en libertad puedan dar su punto de vista y que la gente pueda comprar el que más le guste", afirmó Reato al dar comienzo al debate, en el que la única voz ausente fue la del oficialismo.
"Lo que tenemos que exigirles a todos los gobiernos es que no obstaculicen eso, que es el principio de la libertad de prensa. Lo que pasa es que la gente, masivamente, elige tres, cuatro diarios, y eso al Gobierno le molesta, pero no porque haya un monopolio, sino porque la gente no va a pagar para leer lo que Cristina Fernández de Kirchner dice tan bien y tan repetidamente por todos los canales públicos", prosiguió.
La periodista Clara Mariño se mostró preocupada por la dirección que ha tomado el conflicto entre el poder político y el periodismo, y recordó el reciente galardón de periodismo que una institución "de mucho prestigio" como la Universidad de La Plata le entregó al presidente venezolano, Hugo Chávez, "con el apoyo de mucha gente del Gobierno y en presencia de funcionarios de distintos gobiernos".
"Yo lo interpreto como que ése es el modelo de prensa que se quiere para el país. Y lo interpreté también como una declaración de guerra al periodismo", dijo Mariño. "Lo que hace Canal 7 y 6,7,8 no es periodismo, es un fondo de propaganda alimentado con fondos públicos; pero tampoco es periodismo lo que veo en algunos diarios o periodistas que han entrado en la trampa de esa guerra", añadió.
Luego fue el turno del constitucionalista José Miguel Onaindia, que explicó: "La democracia se caracteriza por la pluralidad no sólo política sino de opinión, de medios y manifestaciones de cada individuo. Como en toda sociedad democrática no hay una verdad absoluta, la verdad se construye con una multiplicidad de miradas. Con la intención de imponer un modelo cultural hegemónico estamos retrocediendo en la batalla por las libertades públicas que iniciamos con bastante éxito en 1983".
La diputada Bullrich no escatimó críticas en su análisis: "Lo que estamos viviendo en este momento en relación a la libertad de expresión y a la prensa tiene que ver con una concepción de la sociedad donde hay que disciplinar a la prensa, a los ciudadanos, a sus ideas, sus conductas, a las empresas, a los consumidores, hasta a los números. De pronto el Indec quiere disciplinar a las matemáticas", dijo ante las risas de la audiencia.
"De esta lógica de sociedad disciplinaria surge que la verdad es la que dice el gobierno y no lo que pasa a la gente cuando va a comprar; la verdad es lo que dicen determinados medios y no lo que dicen otros medios; la verdad es lo que dice el gobierno y no lo que dice la oposición. Y genera una situación que va autolimitando el pensamiento de la sociedad".
Daño
Después el debate se centró en la ley de comunicación audiovisual, que cosechó también variadas críticas. "El gran inconveniente que tiene esta nueva ley de servicios audiovisuales es que tiene un órgano de control donde siempre hay una mayoría del gobierno de turno. El daño que le hace a la democracia argentina es legarle un sistema de control que depende de la prudencia y el respeto por las libertades que tenga cada gobierno", dijo Onaindia.
Bullrich acusó directamente al Gobierno: "El objetivo de la ley fue generar un contramedio oficial en contra de lo que se llamó el medio monopólico. Se quiso imponer un mecanismo de coerción: como los medios existentes son monopólicos yo puedo, gobierno, comprar medios, puedo usar los medios oficiales, yo puedo, gobierno, hacer programas que exalten a los oficialistas y destruyan a los opositores, porque si no dejo a la población librada a los monopolios. Construye una falsa realidad para justificar la construcción de un monopolio de medios oficialistas".