Mañana de otoño. Eran las 8.30 de un sábado en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, esperando un viaje solicitado por radio de una pasajera que llegaba desde Madrid.
Esperé pacientemente junto al grupo de taxistas y remiseros, que cada uno tiene los carteles con el nombre de su potencial cliente. Levantaban el papel cada vez que aparecía un grupo de pasajeros por el hall del "punto de encuentro".
Finalmente llegó mi turno y se acercó una mujer con dos maletas que respondía al nombre de Nuria, de profesión arquitecta, que trabaja en la Universidad Complutense de Madrid.
Nos saludamos y fuimos hasta el taxi para dirigirnos al hotel en Capital. Conversamos y me contó que como arquitecta catalana era una admiradora y seguidora de la obra de Gaudí.
Recorrimos la autopista Richieri, luego la Dellepiane pasando finalmente a la 25 de Mayo hasta la avenida 9 de julio y de allí al hotel Intercontinental en la calle Moreno.
Antes de bajar, Nuria me preguntó si podría contratarme durante todo un día para recorrer la ciudad y apreciar algunos edificios y monumentos, fundamentalmente porque ella estaba haciendo un trabajo para la Universidad Complutense sobre el arquitecto Virginio Colombo.
Le respondí que sí, y al día siguiente nos encontramos para realizar el recorrido sugerido por los edificios diseñados por este prolífico arquitecto.
Salimos temprano para aprovechar la luz solar, porque la primera parada sería un edificio ubicado sobre la calle Hipólito Irigoyen al 2500 y la luminosidad del sol permitía apreciar mejor el frente del mismo.
Cuando llegamos Nuria no podía dar crédito a lo que veía: las imágenes se corporizaban en las paredes y enmarcaban los ventanales, conjuntamente con los querubines y las figuras centrales que podrán apreciar en las fotos respectivas.
Estábamos frente al edificio conocido como "La Mansión Calise", una casa de departamentos que fue construida con el aporte económico del bodeguero mendocino Calise, para casa de rentas. Este le encargó a Virginio Colombo la creación del mismo con total y absoluta libertad creativa, dado que enfrente se encuentra otra propiedad de menor calidad y también diseñada por el mismo arquitecto. En esta última es destacable la puerta de acceso de dos hojas realizadas en madera con la participación de un importante ebanista, donde se destacan las cabezas de belcebú.
La arquitecta me dijo que la mayoría de los porteños seguramente no conocían en detalle esa calidad de obras y que con el apuro que hay en las grandes ciudades, nunca se mira hacia arriba para poder disfrutar de la hermosa arquitectura que posee nuestra ciudad.
Entonces me contó que en Barcelona, también ocurría un fenómeno similar. La mayoría de los catalanes conocen el "Parque Guell", o la "Mansión Batlló", pero el resto de las obras de Gaudí, que murió bajo un tranvía, les eran desconocidas, sobre todo para las nuevas generaciones.
Después de apreciar la magnificencia de ambas propiedades realizadas por el arquitecto Colombo, sobre todo la "Mansión Calise" y habiendo sacado muchas fotografías y filmado detalles sobre las imágenes que adornan su frente, partimos hacia otra de las muchas obras que este arquitecto realizó en pocos años en nuestra querida ciudad.
Los próximos destinos fueron: "El Palacio de los Pavos Reales", "La Mansión Grimoldi", la actual "Casa de la Provincia de San Luis", entre otras y que serán motivo cada una de próximas notas.