Spa, pileta y cocina gourmet. Algunos de los atractivos del sofisticado lodge Rumbo 90°, situado en el corazón del Delta de Tigre.
Todo indica que el fin de semana será supremo. Dos días en Rumbo 90° -en el Delta de Tigre-, un lodge con sólo seis habitaciones y un spa con más de 40 tratamientos para relajarse y un restaurante reconocido por sus exquisiteces gourmet. Más no se puede pedir.
Rumbo 90° está inmerso en una exuberante vegetación, ideal para ir en pareja a descansar, relajarse y olvidarse de la vida urbana. A poco de llegar se siente el cambio de aire y, mientras se camina por el parque para llegar al lodge, se divisan pavos reales. De manera inesperada, como si no le importara nada de lo que sucede alrededor, uno de ellos despliega su cola multicolor.
Cerca de la pileta hay un quincho de paja con hamacas paraguayas y aparatos para hacer gimnasia. Desde aquí se obtiene una panorámica del hotel y la belleza natural que envuelve al lugar. Para recorrer el área y descubrir la gran cantidad de especies de árboles y plantas, basta con seguir los senderos. Las habitaciones, en tonalidades pastel que invitan al relax, son amplias y cuentan con jacuzzi para una o dos personas. Un detalle a tener en cuenta para disfrutar, es la elevación del hidromasaje, con vista al exterior. Todo aquí está pensado con un buen sentido del diseño y la decoración. El equipamiento de cada cuarto es muy completo, con aire acondicionado, ventilador de techo y calefacción, frigobar, cafetera eléctrica, televisión satelital, equipo de audio, dvd, wi-fi y caja de seguridad. Los sommiers king size invitan a dormir largas horas, aunque lo mejor para disfrutar del día, es hacer una siesta más bien corta.
Manjares de río
En Rumbo 90° también se realizan eventos empresariales y casamientos. El salón es amplio y cuenta con una habitación, lejos del complejo de huéspedes. Desde 2005, cuando el lodge abrió sus puertas, incorporó un restaurante gourmet tanto para huéspedes como para quienes navegan en la zona. Un dato a tomar en cuenta es que no se aceptan huéspedes menores de 16 años, aunque pueden asistir al restaurante.
El spa da la bienvenida con un suave aroma a limón, señal de que comienza la relajación más profunda y anhelada. Entre los servicios que se pueden utilizar sin cargo, hay dos jacuzzi, uno interno y climatizado, con vista a la pileta y a la vegetación de la isla, y otro al borde de la piscina. Tiene además un sauna seco y húmedo, que es aconsejable utilizar antes y después de darse un baño en los hidromasajes.La tarifa estándar incluye un tratamiento de ozonoterapia, presoterapia o un shock anticelulítico por persona.
El restaurante está ubicado en el amplio hall central, la galería exterior de madera y la terraza, a orillas del río. Vale la pena visitar todos los sectores, ya que cada uno ofrece una vista diferente. Un menú ideal se compone de una entrada de mollejas doradas con salsa de limón y, después, la especialidad de la casa: dorado en salsa de pomelo, acompañado de vegetales grillados. Y de postre, bavarois de cerveza y miel, muy esponjoso, suave y con un sabor que permite distinguir cada ingrediente. Tan abundante y variada como el desayuno, la merienda incluye infusiones, porciones de tortas, tostadas, mermeladas caseras y tostados de pan de campo casero con una gruesa tajada de queso. Todo a pedir de boca.