En Hombresdehoy.com te contamos todos los trucos para que este verano evites el síndrome de la clase turista, aterrices con buena cara y te olvides el maldito jet lag.
Con los tiempos que corren más vale preparar tu kit de aseo personal con tiempo ya que en el equipaje de mano se prohíben los líquidos, geles, cremas, pasta de dientes y hasta los perfumes. ¿Cómo evitar que tus productos acaben en la papelera del aeropuerto? Hazte con las tallas ?mini?, que son las que no superan los 100 ml de rigor. Deben ir dentro de una bolsa de plástico transparente, cerrada y con una capacidad máxima de un litro. Se admite una única bolsa por pasajero y hay que mostrarla al pasar por el control de seguridad.
El síndrome de la clase turista
Es conocido también como la trombosis del viajero. Seis horas en coche, autobús o tren y cuatro en avión, serían suficientes para originarlo según datos ofrecidos por el Dr. Casals, del Hospital Clinic de Barcelona. Es recomendable tomarse una aspirina dos horas antes del desplazamiento, así como al terminarlo. Evita las bebidas gaseoas y las prendas ajustadas. Es recomendable hacer algo de ejercicio y evitar la inmovilidad de piernas y cuello. ¡Y no te olvides de hidratarte bien! La constitución física puede ser factor de riesgo. Se ha observado que el problema de trombosis venosa se incrementa en pasajeros que presentan un índice de masa corporal mayor de 30 y una altura superior a 1,90 o inferior a 1,60.
Adiós al jet lag
Se conoce así al desequilibrio del reloj biológico del organismo, sujeto al ritmo circadiano del día y de la noche. Para prevenirlo resulta recomendable hacer desde el primer momento la vida correspondiente al cambio horario ocasionado por el viaje. También hay tratamientos de belleza que puedes buscar en tu destino y que ayudan al reajuste del organismo. Son masajes en zonas específicas para drenar y desintoxicar el cuerpo. Su precio aproximado suele ser de 100 ?.