De Río de Janeiro a Buzios y el Nordeste, para disfrutar en hospedajes muy particulares.
BRASIL (O Globo, GDA).- La zona del nordeste, Buzios y Río tienen, hace diez años, un rasgo en común: cada una ganó las opciones de hospedaje más lujosas, que ofrecen noches de luau o salas de masaje retiradas del bullicio en medio de la metrópoli.
Río de Janeiro
El empresario francés Laurent Gélis, de la oficina de diseño Robert le Héros, en París, bautizó hace casi tres años como Casa Amarela al edificio de cuatro pisos y 650 metros cuadrados de Santa Teresa. Allí casi todo es original y data de 1904, desde el piso hasta el ascensor, pasando por las vidrieras art nouveau.
La oficina del empresario desarrolló tintas de colores vivos, exclusivas para las paredes de la casa de huéspedes, y envió tejidos decorativos de su colección para adornar los muebles de artesanos y arquitectos brasileños, como Sergio Rodrigues. Según Matthieu Romancant, brazo derecho de Gélis en Brasil y director de la casa, la decoración es una fusión del clasicismo francés con el tropicalismo brasileño. "Cada cuarto tiene su personalidad. Uno es Imperio, con una inmensa lámpara de cristal y muebles de jacarandá; otro, más vibrante, en tonos de naranja y rojo", dice Romancant. Todo para atender a clientes que aprecian el buen gusto. Es un ambiente tranquilo, con naturaleza intensa, muy cerca del centro, en la Montmartre carioca.
Nordeste
Hace una década, Pernambuco, así como Muro Alto en Ipojuca al sur de Recife, era sólo un área de cocoteros frente a una playa desierta. Hoy se precia de acoger una gran parte de los resorts de la zona, así como allí se asientan los hoteles de Porto de Galinhas, la playa más conocida de este estado del nordeste de Brasil. Es justo en esta región donde tiene lugar una lujosa iniciativa que combina la cultura local y las amenidades de escala internacional, para huéspedes tanto brasileños como europeos: Nannai Beach Resort.
Una piscina privada en bungalows frente a la playa es una de las ventajas del resort, inaugurado en 2001. El hotel cuenta con dos canchas de tenis, área de ejercicios, masajes frente al mar y un campo de golf en el estilo pitch and put , con 18 hoyos, pero en un área menor que un campo oficial, ideal para quien no está familiarizado con el juego.
Algunas modalidades deportivas están proscritas, para garantizar la tranquilidad de la playa. Jet-ski, banana-boats y otros artefactos motorizados y ruidosos están prohibidos. A cambio, los viajeros pueden pasear en barco y hacer buceo. Es imperdible una excursión a la Praia dos Carneiros, considerada una de las mejores de Brasil.Nannai también ofrece un luau, que se realiza en una tienda armable para parejas o pequeños grupos. El precio varía entre US$ 735 y 2200, dependiendo de la petición por complacer, ya sea instalar la tienda más cerca de la playa, música en vivo o chef exclusivo.
Buzios
Las parejas tienen una opción donde el charm está refrendado por la guía Condé Nast Johansens. Además de una localización privilegiada, a 10 metros de la Rua das Pedras, con un ambiente a la medida del romance, el Pérola Buzios tiene bar, restaurante y una piscina que atraviesa el primer piso.
Los dos cuartos del piso superior fueron transformados en salas para masajes y otros tratamientos. Hay una suite, pero sólo es alquilada para ocasiones especiales, como luna de miel o para invitados, como fue el DJ alemán Paul Van Dyk, que se hospedó la noche antes del Año Nuevo.