Terapias alternativas tambien para gatos y perros.
Gastón -un hermoso collie, que camina con dificultades- viene desde hace un año, y ahora lo estamos atendiendo todas las semanas. De esta forma hemos logrado que se mantenga caminando; si no, ya estaría paralítico", relata Graciela Sterin, médica veterinaria y especialista en fisioterapia y rehabilitación kinesiológica. Estas, junto con la acupuntura y la homeopatía, son sólo algunas de las nuevas maneras de curar, que hoy se están difundiendo en el campo veterinario. En los últimos tiempos, estas terapias conocidas como "alternativas" fueron ganando en popularidad. ¿Por qué? Es simple: muchas personas, que ya han probado sus beneficios, optan por tratar a sus mascotas de la misma manera. "La mayoría de mis pacientes provienen de familias homeopatizadas: para ellos es natural", explica Horacio de Medio, veterinario homéopata.
Hace dos décadas, sólo había en el país una decena de profesionales, pero suman más de 500. En general, tratan gatos y perros con alergias, trastornos de conducta, problemas alimenticios y afecciones de la vista o las vías respiratorias. "Se pueden hacer tratamientos particulares, de acuerdo al caso, y los pacientes tienen controles periódicos, para mantenerse en equilibrio", apunta. Los cambios en la rutina del hogar suelen ser disparadores de reacciones y cambios para las mascotas: la llegada de un bebé, una mudanza o la enfermedad de uno de sus dueños. "Son terrenos que se disputan el dermatólogo, si presenta una dermatitis, el neurólogo, y el conductista. El homeópata integra los tres planos en su tratamiento", detalla de Medio.
Los principios que rigen esta ciencia son los mismos que para los seres humanos. Y los tratamientos se realizan con idénticas preparaciones. En globulitos o líquidas Ådiluidas con agua, y no con alcohol- se les administran diariamente, y cada frasco puede costar entre $ 15 y $ 30. Los aranceles de las consultas rondan los $ 50, y cada tratamiento tiene un costo diferente.