Un solo de saxofón ejecutado con esos pulmones no puede menos que transportar a quien lo escuche a otra dimensión. La fuerza con la que habla y la forma en que maneja su lenguaje corporal dan cuenta de un hombre apasionado, que no puede evitar contagiar esa energía a todo lo que lo rodea. Así se percibe la presencia de Facundo Arana: poderosa, encantadora, comprometida y, por sobre todo, feliz.
“Todos los días confirmo que me gano mi forma de vivir y eso me hace muy feliz”, dijo a ¡HOLA!, y sus actividades lo respaldan: es un actor reconocido en el medio, un galán deseado y admirado, un músico emocionante, un padre y un esposo (no está casado formalmente pero se siente así), un militante de la solidaridad.
Como embajador de Fundaleu no pierde ocasión para difundir los postulados de la campaña que lleva adelante y lo hace con conocimiento de causa: a los 17 años enfrentó un cáncer y es el testimonio vivo de que se puede salir de eso con éxito. “Cuando yo era chico me decían que alguien tenía cáncer y se sabía que esa persona se iba a morir. Hoy se sabe que esa persona puede salvarse. Eso es gracias a la investigación, que es, a mi entender, la pata más importante de la fundación”, dice en diálogo con hola.com.ar, y destaca con orgullo que “la Argentina fue elegida como sede del Día Mundial del donador de sangre por sus propios méritos como país”. “Aquí no se paga a los donantes sino que se busca que todos entiendan que tiene que ser voluntario”.
Dice “María” y le brillan los ojos. Es que no puede negar lo enamorado que está de su mujer, María Susini, quien comparte con él la experiencia de la pantalla chica, pero desde la conducción televisiva. “Si me entrevistara ella me pondría muy nervioso. Me reiría, me temblarían las piernas”, comenta con humor, para carcajada de todos los presentes en el evento que Fundaleu organizó como cierre de la campaña de recaudación de fondos que realizó junto a Farmacity "Tu colaboración es una esperanza a favor de la vida". La iniciativa resultó exitosa, y se comenzarán a construir dos habitaciones y un quirófano completamente equipados para el tratamiento de los pacientes con leucemia.
“¿Puede ser una foto sin la camiseta?”, le pide un fotógrafo impertinente cuando el actor posaba sosteniendo una remera frente a sí, a modo de bandera. “No”, responde sin antipatía. Es la verdad, no puede ser. “Soy el embajador de Fundaleu porque a lo largo de los años me tuvieron acá tocándoles la puerta tantas veces que me dijeron, ‘bueno, vení a trabajar’”, relata con sencillez.
Cuando habla de la importancia de la donación de sangre frunce mucho el ceño, preocupado. “Es un acto solidario indescriptible. Al donador tenés que ser tratado como a un héroe porque está salvando una vida”, señala y continúa con precisiones para reforzar sus sentencias: “No hay laboratorio en el mundo que pueda replicar la sangre. Por eso es importante que la gente entienda que lo que corre por sus venas puede salvar una vida”.
¿Qué medidas deberían tomarse desde el Gobierno para impulsar la donación?
Sería excelente que en los colegios se enseñe. En dos páginas está toda la información que necesitan saber para que desde niños tomen conciencia de la importancia de esto. Es la primera vez que un país latinoamericano es elegido como sede. Y la Argentina lleva la vanguardia en lo que tiene que ver con transfusión de sangre, porque la primera transfusión la hizo el dr. Luis Agote. Sería bueno que los chicos aprendan estas cosas en el colegio. Por otro lado, hay un Programa Nacional de Sangre que se creó en el ministerio de Ginés González García en el 2002. Va a cumplir 10 años y nadie toca ese programa. Si está el tema en los colegios en 10 años se acaba el problema. Se sabe, esto es así. No obstante, el ministerio de educación de la Capital federal se está poniendo en contacto para poder empezar a meterlo en los colegios. Después, con el resultado en la mano se va a llevar a nivel nacional.
El caso "Un milagro para Agustín"
Esta semana, la polémica llegó a las campañas solidarias cuando trascendió que el padre de Agustín Bustos Fierro, el niño que padece adrenoleucodistrofia, una enfermedad de la que se conoce poco, cuyo único alivio posible está en una costosa intervención quirúrgica que debe realizarse en Estados Unidos, está sospechado de estafas y de haber gastado los fondos recaudados en servicios sexuales. Al respecto, Facundo, una de las caras de la campaña que supo adquirir gran difusión, dio su opinión: “Es lícito que cuando una persona se siente defraudada diga ‘nunca más hago esto’. Al día siguiente dice ‘qué enojado que estoy’ y al siguiente, ‘ya fue en qué puedo ayudar’. La gente va a saber discriminar. No hay que convertir esto en un circo porque lo que pasa en una familia es sagrado”
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“Este señor no puede saber lo que es el poder de la exposición y ahora está viviendo una circunstancia totalmente desfavorable para él y una realidad indiscutible: tiene 3 hijos con una enfermedad durísima y que se van a tratar donde se tengan que tratar”, agregó, realista. “Todos tenemos una familia como la de cualquiera. Muchísima gente empezó a sumarse. Se convirtió en algo muy fuerte y muy unido. Después, un cagadón. Te enojás. Pero no perdamos de vista lo importante. La plata ya está en Estados Unidos para que Agustín se opere. No nos detengamos en juzgar. No nos corresponde. Nos corresponde hacerlo puertas adentro de mi casa. No sabés la calentura que sentí pero las cosas que dije las dije para adentro. Así que pienso que la gente tiene derecho a indignarse. Pero se le tiene que pasar. Tenemos que seguir ayudando”, sentenció.
Su año laboral
Protagonizará una tira que se inserta en un mapa de ficciones por demás poblado, pero lo vive con mucho optimismo: “La gente mira las dos, Herederos de una Venganza y El Elegido. Eso habla muy bien de la ficción que hay. De los autores y sus libros. Está cada vez más competitivo, está buenísimo”. Junto a Lali Espósito, a quien le augura un gran futuro como artista, y Benjamín Rojas, encarará la telenovela que hasta ahora llaman Eterno, pero que, según dijo el actor, puede cambiar de título.
Además, adelantó que tiene una propuesta en teatro, de la mano de Manuel González Gil, producida por Javier Faroni, pero aún no definió si podrá asumir ese desafío.
“Gracias a Dios ahora hay mucho trabajo. Argentina tiene una plaza de espectáculos que es inigualable. La gente viene de afuera a ver arte acá, de todo tipo. Tenemos que agrandar esa plaza”, lanza, y recuerda bien nacionalista: “Acá están todos los paisajes”.
Por María Silvina Ajmat
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