Ante más de un millón de fieles, Benedicto XVI proclamó beato a Juan Pablo II
El Papa encabezó una multitudinaria y emocionante ceremonia religiosa; asistieron delegaciones de todo el mundo y personalidades políticas;
Roma.- Ante más de 1 millón de fieles de todo el mundo, en su mayoría polacos, Juan Pablo II fue elevado hoy al honor de los altares por su sucesor, Benedicto XVI en una ceremonia solemne y muy emotiva en la Plaza de San Pedro.
En un clima de fiesta, el cardenal vicario de Roma, Agostino Vallini, leyó una breve biografía de Karol Wojtyla, interrumpida siete veces por aplausos. Luego, con una fórmula en latín, el Pontífice lo proclamó oficialmente beato, decretando que su fiesta se celebrará el 22 de octubre.
Cientos de miles de personas durmieron en la calle, en bolsas de dormir, o directamente no durmieron, para poder llegar a la Plaza de San Pedro, a la que pudo ingresarse a partir de las 5 AM y que luce colmada como nunca. Las banderas polacas fueron mayoría, aunque también se vieron varias argentinas. Un aplauso de más de 10 minutos y una ovación hubo después de que Benedicto XVI leyó la fórmula de beatificación y, como es tradición, se destapó el tapiz con la imagen de Juan Pablo II colocado en el balcón central de Basílica de San Pedro.
Asistieron a la ceremonia 87 delegaciones de todo el mundo, incluso una representación argentina compuesta por el canciller Héctor Timerman y el presidente provisional del Senado, José Pampuro. También hubo cinco casas reales, entre ellos, el príncipe Felipe de España y su esposa Letizia Ortiz.
Tampoco faltó a la cita el premier italiano, Silvio Berlusconi, que en lo que se consideró un "milagro" de Juan Pablo II, le estrechó la mano a su virtual enemigo y ex aliado, Gianfranco Fini. En una jornada soleada, miles de voluntarios repartieron agua y centenares de personas sufrieron desmayos.