El ambiente olía a perfume de flores. Es que los lirios y yerberas blancos elegidos para decorar la lujosa mansión de la Embajada Británica estaban recién cortados y frescos como el aire del otoño austral. El entorno de elegancia y sofisticación adecuado para brindar por la unión de Kate Middleton y el príncipe Guillermo se preparó para recibir a unos trescientos invitados especiales en un gesto de fraternidad para con el país europeo, que vivirá hoy uno de los días más importantes para su cultura y tradición: la boda del segundo heredero al trono.
"Son tiempos muy importantes para los británicos. El mundo mira la boda real, y todos esperamos con ansias los Juegos Olímpicos que se llevarán a cabo el próximo año. Hay muy buena energía vertida sobre nuestro país", dijo a hola.com.ar la embajadora Shan Morgan. "Es el momento adecuado para mostrar a todos que Inglaterra es un país que combina con éxito la tradición con la modernidad y la tecnología", agregó la diplomática y puso énfasis en la necesidad de reconocer tres atributos de su país: "conectividad, apertura y dinamismo".
La tradición noble que hasta hace un tiempo era vista como una característica negativa asociada al atraso, hoy, con la joven pareja real a la cabeza, cambió la mirada de la opinión pública, que considera a Kate y Guillermo como un sinónimo de renovación de la realeza y las costumbres. "Que la boda pueda seguirse minuto a minuto desde cualquier parte del mundo gracias a la página web oficial tiene mucho que ver con esta idea de modernidad que se quiere destacar", comentó Andrés Federman, jefe de prensa de la embajada con casi 20 años de trayectoria en esa institución. Siguiendo esta intención "renovadora", la idea de la celebración argentina de la boda real, evento que se lleva a cabo en todas las embajadas británicas del mundo, era organizarla de tal manera que de cuenta de los tiempos modernos.
Así, los invitados fueron en su mayoría jóvenes, allegados a los distintos departamentos de la embajada, y algunos contactos del gobierno de la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal. Los becarios del programa de estudios Cheavening y el grupo del programa de radio Ultra-Brit dieron el toque más contemporáneo al evento.
Gustavo Giorgi, director de Ultra-Brit, programa que se transmite por la radio KSK, fue el anfitrión de la noche, que transcurrió entre copas, canapés, y bocadillos, con lo mejor del rock británico como cortina musical y un sorteo muy divertido.
"Muchas gracias por venir y los mejores deseos a la pareja real", pronunció a viva voz en un castellano casi perfecto la embajadora, para concluir la previa de un evento que no sólo será trascendental para los ingleses sino que romperá fronteras y hará al mundo entero poner el ojo sobre Gran Bretaña.
Por María Silvina Ajmat
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